Trabajas directamente conmigo
No hay intermediarios ni equipo de cuentas. La persona con la que hablas en la primera llamada es la misma que diagnostica, construye y entrena a tu equipo.
Cómo trabajo
Trabajas directamente conmigo de principio a fin. Empezamos con una conversación, sigo con un diagnóstico y no construyo nada hasta que esté claro qué vamos a resolver y cómo lo vamos a medir.
El proceso
Cada paso termina con algo concreto en tus manos. Si en algún punto no tiene sentido seguir, te lo digo.
Una llamada de 30 minutos por video. Me cuentas cómo trabaja tu equipo y qué tarea te gustaría dejar de hacer a mano.
Reviso tus procesos y las herramientas que ya usas para entender dónde se pierde el tiempo y qué conviene resolver primero.
Construyo la solución sobre tus sistemas actuales. Empiezo con un piloto pequeño para probarlo con tu equipo antes de ampliarlo.
Comparamos el antes y el después: cuánto tiempo se ahorra y qué tareas ya no se hacen a mano. Con eso decidimos el próximo paso.
Principios
No hay intermediarios ni equipo de cuentas. La persona con la que hablas en la primera llamada es la misma que diagnostica, construye y entrena a tu equipo.
Antes de proponerte reemplazar un sistema, busco cómo sacarle más a lo que ya usas. En uno de mis casos, QuickBooks se quedó. Lo que cambió fue cómo se aprovecha su información.
Un proceso, un objetivo claro y una forma de medirlo. Si funciona, se amplía. Así no apuestas todo a un proyecto grande desde el primer día.
Una automatización que nadie entiende termina abandonada. Entreno a las personas que la van a usar y les explico qué hace cada parte.
Pido solo los accesos que el proyecto necesita, idealmente con permisos que tú controlas y puedes retirar cuando quieras.
Abajo respondo las preguntas más comunes. Si la tuya no está, escríbeme y te contesto.
Ir a las preguntas →Preguntas frecuentes
No. Lo que importa no es el tamaño, sino que haya tareas repetitivas que se coman horas cada semana. Uno de mis casos es un negocio de productos promocionales; el otro, el departamento de ventas de una empresa.
No necesariamente. Primero trabajo con lo que ya tienes: QuickBooks, tu correo, tus hojas de cálculo o tu CRM. Si alguna herramienta de verdad te está frenando, te lo digo y lo evaluamos juntos antes de cambiar nada.
La idea es quitarle a tu equipo las tareas repetitivas, no quitarle el trabajo. En el caso del equipo de ventas, el tiempo recuperado se usa ahora para buscar clientes nuevos. Las decisiones importantes siguen en manos de tu gente.
Pido solo los accesos que el proyecto necesita y, siempre que se pueda, con permisos que tú controlas desde tus propias cuentas, para que puedas retirarlos cuando quieras. No uso tu información para nada fuera del proyecto. Cuando un flujo usa IA, te explico qué datos pasan por la herramienta y decidimos juntos qué se queda fuera.
Depende del alcance. No tengo paquetes cerrados porque cada operación es distinta. Después del diagnóstico te entrego el alcance y el costo por escrito, y tú decides si seguimos.
Sí. Puedo trabajar contigo y con tu equipo en español, en inglés o en los dos, según lo que les resulte más cómodo.
Sí, trabajo de forma remota. Las llamadas son por video y el seguimiento lo hacemos por correo.
Son 30 minutos. Me cuentas cómo trabaja tu equipo, qué herramientas usan y qué tarea te gustaría dejar de hacer a mano. Yo te hago preguntas y, al final, te digo si veo una oportunidad clara y por dónde empezaría. No hay presentación de ventas ni compromiso.
Primer paso
Una conversación sin compromiso para entender tu operación y decirte con honestidad si te puedo ayudar.